Cinco años después del Rana Plaza falta mucho por hacer en Bangladesh

Cinco años después de la tragedia del Rana Plaza, el estratégico sector textil de Bangladesh presenta mejoras pero continúa lejos de haber resuelto sus problemas de seguridad laboral y sus trabajadores de tener sus derechos garantizados.


AFP


El 24 de abril de 2013 los nueve pisos del Rana Plaza se derrumbaron causando la muerte de 1.130 personas y heridas a más de 2.500, fundamentalmente trabajadores de cinco fábricas textiles que operaban en el edificio y que tenían entre sus clientes a una treintena de marcas de ropa internacionales.

El derrumbe se produjo en apenas unos instantes, pero se tardó tres semanas en sacar todos los cuerpos de los escombros y limpiar los restos de la tragedia.

El impacto y conmoción por el suceso llevó a Gobierno, compañías textiles internacionales y dueños de fábricas a realizar varios acuerdos para cambiarle la cara a un sector que representa el 81% de las exportaciones de Bangladesh.

Se tomaron medidas como aumentar salarios, reformar la legislación laboral e incrementar las inspecciones en las fábricas para asegurar que las medidas de seguridad se volvieron obligatorias.

Más de 3.700 fábricas fueron inspeccionadas por agencias creadas con participación del sector privado local, sindicatos y multinacionales a fin de lograr niveles de calidad mínimos.

Una de esas agencias fue la nacida bajo el Acuerdo de Seguridad de Construcción e Incendios (Accord), un pacto vinculante al que se adhirieron centenares de marcas y empresas europeas para garantizar condiciones de protección para trabajadores y fábricas ante posibles accidentes.

Esta plataforma ha revisado desde 2013 las condiciones de seguridad de alrededor de 1.600 fábricas en Bangladesh, mediante más de 25.000 inspecciones.

A fecha de abril, más de 750 fábricas han completado más del 90 % de las tareas de actualización pero 859 todavía no han completado la instalación de los sistemas de protección contra incendios y en 583 todavía falta una evaluación de ingeniería en detalle, indicó un responsable de Accord en una información enviada a Efe.

"Aunque el progreso logrado por Accord es destacable, todavía falta mucho por hacer para que todas las fábricas cubiertas por esta agencia se vuelvan seguras y se mantengan seguras", manifestó el director ejecutivo e inspector jefe de seguridad interino, Rob Wayss, en una respuesta por escrito a Efe.

El responsable de Accord destacó que muchos de los firmantes han renovado por otros tres años el acuerdo, que tenía un plazo de cumplimiento de cinco años que finaliza en mayo.

Otra agencia similar, la Alianza para la Seguridad en el Trabajo de Bangladesh (Alliance) que cuenta con el respaldo de marcas estadounidenses, indicó que en alrededor de 664 fábricas en el país se ha cumplido un 90% de los requisitos de actualización.

Sin embargo, admitió que solo 334 fábricas han completado totalmente los aspectos de su plan correctivo.

"Los enormes progresos que hemos hecho en seguridad industrial han reforzado la posición de Bangladesh como suministrador textil clave para marcas de ropa de todo el mundo", dijo MD Yazdani, un portavoz de Alliance, en un mensaje escrito a Efe.

Pero cinco años después los accidentes siguen ocurriendo.

Al menos 84 trabajadores han muerto y 452 han resultado heridos en 94 accidentes en el sector industrial de Bangladesh desde la tragedia del Rana Plaza, según el Centro Americano para la Solidaridad Laboral Internacional.

El director del programa del Centro de Solidaridad en Bangladesh, Christopher Johnson, subrayó a Efe que muchos de estos accidentes podían haberse evitado si los trabajadores hubieran sido escuchados.

"Los trabajadores ven las irregularidades a diario", añadió Johnson.

En su opinión, "Accord y Alliance han hecho un gran trabajo en destacar la necesidad de mejorar, y es mérito suyo que el Gobierno haya mejorado la situación en muchas formas".

Sin embargo, cuestionó cómo mantener esa presión durante los próximos años cuando quizá ya no exista el mismo interés fuera de Bangladesh.

"La única forma de asegurar (esa presión) que se me ocurre es que los trabajadores se vinculen con los sindicatos", argumentó.

Y ese es uno de los terrenos en que queda mucho por avanzar. Según esta organización, solo hay sindicatos en 445 de las 4.500 fábricas del sector.

"Las cosas han mejorado mucho en términos de seguridad comparado con el pasado, pero todavía los trabajadores son acosados, pierden su trabajo cuando se organizan en sindicatos", observó a Efe la presidenta de la Federación sindical textil SBGSKF, Shamima Nasrin. EFE
 

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