Después de Chanel, Guerlain firma el regreso del lujo francés a Cuba

La Habana — El perfumista francés Guerlain hace su regreso a Cuba después de 50 años de ausencia, inaugurando una tienda en la misma avenida donde Chanel realizó su desfile el pasado mes de mayo, marcando el regreso de las casas de lujo a la isla.

Fachada de la tienda de Guerlain en La Habana - Yamil Lage / AFP

“Los cubanos van a pensar que es caro, pero vale la pena”, asintió Aime Andarsio, empleado de banco de 34 años, frente a la fachada verde botella de la insignia que reabre sus puertas exactamente en el mismo local que ocupó la primera tienda Guerlain abierta en la isla hace justamente un siglo. 

La ‘Casa Guerlain’ abrió sus puertas a finales del mes de enero, en la famosa avenida del Prado, que une el centro la vieja Habana con el borde del mar. Su vía tapizada de arboles y pavé de granito recibió el pasado mes de mayo a las modelos del Chanel, para su desfile histórico. 

El espacio, pequeño pero con la elegancia propia de la marca, suma cerca de 20 metros cuadrados y conserva la madera y los azulejos de la época, propone productos de la celebre firma parisina, pero también de otras casas como Dior, Givenchy, Hermés, Versace, Mugler, Azzara, Loewe e Issey Miyake. 

Esta diversidad es el fruto de un acuerdo entre Guerlain y Saint Rémy Trading, importador de productos de lujo en Cuba desde hace más de 22 años, que además se encarga del manejo de la nueva tienda. Una operación realizada con el aval de la oficina de la Historia de la Habana, órgano oficial encargado de administrar la ciudad vieja. 

Los perfumes vendidos en la tienda alcanzan precios de hasta $155 dólares (146 euros), una suma fuera del alcance de muchos cubanos en un país comunista donde el salario promedio no supera los $30 dólares mensuales. Pero la tienda propone igualmente fragancias a buenos precios de marcas menos prestigiosas. 

“No hay necesidad de comprar lo más caro; lo bueno es que hay variedad. He visto incluso perfumes a $10 dólares que huelen bien”, reveló Leannis Rodríguez, una joven cliente de 21 años. 

Los cubanos son buenos clientes 

Después de la apertura de la tienda hace tres semanas, Susel Ferran, responsable de Saint Rémy en Cuba, observó que el “95% de la clientela es cubana”, entre ellos algunos cubanos exiliados, que han incrementado sus visitas a la isla desde el anuncio del nuevo acuerdo con los Estados Unidos en el 2014. 

Guerlain quiere seducir a los cubanos - Yamil Lage / AFP

“Pueden ser los cubanos residentes de la isla o cubanos del extranjero que quieren ofrecer regalos a su familia. Los turistas no representan sino el 5% de la clientela”, agregó Susel Ferran, admitiendo estar "un poco sorprendida" por el resultado. 

Impresionado por los juegos de espejos y el ambiente de la boutique, el bailarín de 21 años Andy Rodríguez elogia "el avance" y se siente contento de poder acceder a productos internacionales, en un país todavía penalizado desde 1962 por un estricto embargo comercial americano, aún con el acercamiento vivido con el presidente Obama. 

La primera tienda de Guerlain en La Habana abrió sus puertas en 1917 y cerró a mediados de los años 60, poco después de la revolución castrista, que no escondía su desprecio por el lujo. 

Desde la llegada al poder de Raúl Castro, que sucedió a su hermano Fidel en 2008, La Havana suavizó un poco su política frente a las empresas extranjeras, en un intento por mejorar su imagen en el extranjero y atraer la inversión internacional. 

Guerlain fue fundada en 1828 y pertenece desde 1994 al gigante conglomerado de lujo LVMH, que suma 70 marcas en su portafolio incluidas Louis Vuitton, Fendi, Givenchy y Sephora, entre otras. Su beneficio neto aumentó 11% en el 2016 hasta los 3.980 mllones de euros, con ventas por 37.600 millones de euros. 

Por Alexandre Grosbois

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