Stella McCartney presenta una colección con más karma que ‘Carmen’

La pregunta en la mente de todos los asistentes al último desfile de Stella McCartney en la Ópera de París este lunes fue si la diseñadora volvería a comprar la mitad de su compañía, en manos del grupo francés de lujo Kering.



Sea lo que sea lo que termine sucediendo, a juzgar por este desfile, la casa parece estar en unas condiciones excelentes. Fue un ejemplo claro de que lo que mejor hace Stella es crear prendas estilosas que empoderan a las mujeres al tiempo que las favorecen.

De jerséis de color gris pizarra de manga tres cuartos con pantalones amplios de mohair, a un abrigo de estilo masculino y color verde, esta fue una colección de lo más apetecible. Stella también se mezcla con la femineidad más moderna con sus vestidos de cóctel de falsa piel de cordero y sus vestidos de encaje de color crudo. Añádele un escote a lo Emily Bronte, una serie de ingeniosos looks en colaboración con el artista británico J.H. Lynch mostrando retratos de mujeres, y tendrás el resultado de la última propuesta de McCartney, quien, por cierto, lucía majestuosa vestida de gris.
 
Mostró también una nueva silueta tras dos temporadas siguiendo la tendencia imperante en la moda de apostar por volúmenes muy grandes y llamativos. El resultado parecía una colección con asegurado éxito comercial que, además, reunía lo mejor de ella.

El desfile fue también su primer pase mixto, que incluyó pantalones de traje arreglados, suéteres con cuello en V, chaquetas de lana degradadas con doble botonadura y chalecos hechos con retales de alpaca, lana y tweed que parecían una sección de los estratos terrestres.

Dicho esto, la presentación también fue una declaración de moda inteligente por parte de una casa que se siente a gusto consigo misma. Como debería ser siempre. Kering no publica los ingresos de Stella McCartney en su informe anual, pero las fuentes del mercado indican que la cifra ronda los 250 millones de euros anuales, con una baja cifra de crecimiento. Ha habido rumores de que el padre de Stella, Paul McCartney, podría ayudarla a recuperar el 50% de la compañía que es propiedad de Kering, aunque fuentes internas señalaron que esto parecía poco probable.

El propietario de Kering, François-Henri Pinault, no asistió al desfile, pues este fin de semana estaba en Los Ángeles para acudir a los premios Oscar junto a su mujer, la actriz Salma Hayek. Un portavoz de Kering aseguró que la postura a largo plazo del grupo, aunque han tenido debate sobre la misma, es no cambiar nada en su relación con la firma respecto a lo acordado en 2001, cuando se hizo con la mitad de la enseña británica. Por lo tanto, por lo visto en el Palais Garnier, nada indica que una separación en la casa pueda recordar a la ruptura de Carmen y don José en la famosa ópera ‘Carmen’.

El CEO de la casa, Frederick Lukoff, no quiso entrar en materia. “Ni me preguntéis”, respondió el ejecutivo antes de escabullirse. Pero su siguiente destino estaba claro y era el backstage, donde se encontraba Roberto Vedovotto, CEO de la división de gafas de Kering, quien controla la licencia de gafas de McCartney.

Quizás un indicio de que el divorcio sucederá pronto.  

Traducido por Eva Gracia Morales

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