Las cadenas europeas se aprovechan de los refugiados sirios en las fábricas turcas

Algunas de las tiendas más grandes de Europa no logran detener el abuso de los refugiados sirios que trabajan en las fábricas turcas que suministran ropa, según ha afirmado este viernes un grupo de presión empresarial.


Topshop es una de las grandes cadenas en el repore por BHRRC. - Topshop

El Centro de Recursos Empresariales y Derechos Humanos (BHRRC) ha hecho un llamamiento a los mayores infractores (desde el icono de la moda Topshop hasta la tienda de descuento Aldi) para proteger mejor a los trabajadores refugiados que huyeron de la guerra y sufren la explotación laboral en su nuevo hogar.

Los bajos salarios, la discriminación y las malas condiciones son comunes para los refugiados sirios que trabajan en la industria de ropa multimillonaria de Turquía, donde el trabajo infantil también es un problema, explica el BHRRC.

"Algunas marcas de moda han progresado en la protección de los trabajadores, pero muchas, como Aldi, Asda y Topshop, se están quedando atrás. Deben aprender de los líderes y rápidamente", asevera Phil Bloomer, director ejecutivo de BHRRC, en un comunicado.

La organización benéfica con sede en Gran Bretaña encuestó a 37 grandes marcas europeas con fábricas turcas en sus cadenas de suministro sobre las políticas y prácticas emprendidas para abordar el abuso de los trabajadores. Las empresas, incluidas las cadenas de supermercados Aldi y Asda, y Arcadia, dueña de las marcas Topshop, Dorothy Perkins y Miss Selfridge, no están haciendo lo suficiente para detener la explotación, según la encuesta de BHRRC.

ASOS, New Look, Next, SuperDry y Zara fueron las principales marcas de la encuesta. Asda y Arcadia figuraron en los últimos puestos de la encuesta, mientras que seis empresas, incluidas Mexx y River Island, no respondieron.

La organización ha afirmado que más marcas han impulsado sus esfuerzos para limpiar sus cadenas de suministro en comparación al año pasado, y los mejores han establecido planes para proteger a los refugiados, mecanismos para manejar las quejas e iniciar el diálogo con los grupos de trabajadores.

Se estima que unos 650.000 de los más de 3 millones de refugiados sirios que dejaron el país trabajan en Turquía, muchos en la industria de la confección, pero la mayoría sin permisos de trabajo, lo que les deja en mayor riesgo de abuso, cuenta BHRRC.

Una investigación de Reuters del pasado año encontró evidencia de niños refugiados sirios en Turquía trabajando en fábricas de ropa en condiciones ilegales, cuando Turquía prohíbe trabajar a niños menores de 15 años.

"La crisis de los refugiados sirios plantea un desafío complejo para los minoristas que adquieren prendas de Turquía", explica Peter McAllister, director de Ethical Trading Initiative, una alianza de sindicatos, empresas y organizaciones benéficas que promueven los derechos de los trabajadores. "Los refugiados son particularmente vulnerables a la explotación", apuntó a la Fundación Thomson Reuters. "Se necesita hacer más, pero estamos seguros de que nuestras empresas miembro se lo toman en serio".

Un portavoz de Walmart, propietario de Asda, ha explicado que la compañía estaba explorando cómo abordar los riesgos para los trabajadores vulnerables en su cadena de suministro global, con un enfoque en el reclutamiento ético.

Topshop no ha querido hacer comentarios sobre la encuesta de BHRRC, Aldi no ha respondido inmediatamente a las solicitudes de comentarios y Mexx y River Island no han podido ser contactados.

Traducido por Hermes Manyes

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