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7 jun. 2021
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Lo que los ERE de Condé Nast y Hearst España dicen del futuro de la prensa de moda española

Publicado el
7 jun. 2021

El futuro del modelo de la prensa española, en general, y de moda, en particular, sigue sobre la mesa sin haber encontrado una viabilidad económica compatible con periodismo independiente, de calidad y formas de trabajo dignas y justas. Lejos quedan ahora las décadas doradas del gremio que, en los últimos años, se ha visto dominado por la difícil transición (o convivencia) del papel al digital, con la consecuente dictadura del clic, las estadísticas o la viralidad; la drástica reducción de presupuestos y de financiación publicitaria, la reducción de los efectivos o la precarización progresiva de las condiciones de trabajo. A un sector que parece contar sus últimas horas desde hace tiempo, al que la ya no tan nueva generación de periodistas llegó cuando la crisis ya estaba instalada, se le suma ahora el golpe de efecto de un año pandemia que, con el regreso progresivo a la "nueva normalidad" parece justificar las medidas y recortes a los que la industria trataba de sobrevivir desde hace tiempo.


Portada Vogue España Junio 2021 - Vogue



En plena reestructuración de su organización internacional, Condé Nast también saca la tijera en España. El grupo editorial, que en nuestro país publica cabeceras como Vogue, GQ, Vanity Fair, Condé Nast Traveler o AD, se encuentra, desde hace semanas en pleno proceso de despidos. Un ERE planteado sobre 49 trabajadores de la empresa, una cuarta parte de su plantilla total en la que se incluyen periodistas, maquetadores o comerciales.

Si bien el expediente fragilizará a los equipos españoles del grupo, esta reorganización se enmarca en un profundo proceso de cambio de la estructura europea del grupo. Sin ir más lejos, en diciembre del año pasado, Condé Nast ascendía al redactor jefe de la edición británica de Vogue, Edward Enninful, al puesto de director editorial de la cabecera en Europa. Una noticia que anunciaba la progresiva dirección hacia una línea editorial más global e internacional y que dejaba entrever los planes de "soltar lastre" de la compañía americana.

Condé Nast: una reorganización internacional



Así, en los últimos meses, han rodado algunas de las cabezas visibles de las publicaciones internacionales de Condé Nast y algunos de sus rostros emblemáticos han abandonado el barco que, en su día, llegó a ser considerado como "Biblia de la moda". El pasado noviembre, la redactora jefe de Vogue China, Angelica Cheung decía adiós a la revista después de 16 años en el cargo. Y un mes más tarde, llegó el turno de su homóloga alemana, Christiane Arp, quien se despidió tras 17 años como máxima responsable del magazine.

En el caso español, la plantilla de la compañía acogió con optimismo el nombramiento, el pasado diciembre, de Natalia Gamero del Castillo, hasta entonces presidenta y CEO de la división del grupo editorial español, al puesto de directora general del conglomerado en Europa. Solo unos días más tarde, Eugenia de la Torriente, redactora jefa de Vogue, abandonaba la dirección de la revista solo 3 años después de su nombramiento. Una salida de la dirección del magazine que, unos meses más tarde, ha afectado a la máxima responsable de su edición francesa: Emmanuelle Alt, quien abandona al grupo editorial al mismo tiempo que Olivier Lalanne, responsable de GQ Francia y Vogue Hommes; y Joseph Ghosn, director editorial de la edición francesa de Vanity Fair.

Hearst: despidos y cierre de cabeceras



La crisis golpea igualmente a la filial española de Hearst, amenazando igualmente al cierre de algunas de las cabeceras del grupo, que en nuestro mercado opera con 25 publicaciones, entre las que destacan revistas de moda como Elle y Cosmopolitan; o las revistas de cine Fotogramas o deporte Women’s Health, entre otras. Así, el conglomerado editorial, que colocó a Inmaculada Jiménez, directora de la revista Harper's Bazaar, al frente de su dirección creativa el pasado mes de marzo, podría despedir próximamente a buena parte de su plantilla.

Según las últimas informaciones publicadas, Hearst ha propuesto la salida de 97 trabajadores de sus filas. Despidos que se sumarán a los ya efectuados por la empresa desde el inicio de un Expediente de Regulación de Empleo en 2020, que ya había afectado a un total de 63 empleados. Si las negociaciones con los representantes sindiacles, que tendrán lugar a lo largo de este mes de junio, se saldan con los despidos previstos por Hearst, la empresa se habría separado de prácticamente la mitad de su plantilla total en los últimos meses.


¿Ahora ya es tarde?



Si bien estos números no alcanzan los centenares de empleos que se están viendo afectados por la ola de ERE en otros sectores, de la propia industria de la moda a la banca, representan cifras poco tolerables para un sector, probablemente, más fragilizado y precarizado que nunca. ¿Qué es lo que quedará de él una vez que finalice la última de tantas crisis? Todos nos preguntamos si la supervivencia es posible esta vez o si, por el contrario, entre unos y otros habremos acabado dejando a la prensa (de moda) herida de muerte.

Citando las conclusiones del último podcast "Qué pequeña es la moda", presentado por Carmen Mañana, Leticia García y Rafa Rodríguez, sobre si existe o no futuro para las revistas de moda, parece que "Ahora ya es tarde, señora".

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