×
Publicidad
Traducido por
Ana Ibáñez
Publicado el
2 may. 2022
Tiempo de lectura
4 minutos
Compartir
Descargar
Descargar el artículo
Imprimir
Imprimir
Tamaño del texto
aA+ aA-

Los juguetes de Thom Browne

Traducido por
Ana Ibáñez
Publicado el
2 may. 2022

Era fácil descubrir el motivo por el que Thom Browne decidió mostrar su colección de otoño 2022 el último viernes de abril, meses después de que otros diseñadores dieran por concluidas sus colecciones para el invierno. El diseñador eligió un lugar estratégico para dar comienzo al fin de semana que precede al primer lunes de mayo, en el que se celebra anualmente la Met Gala. Teniendo en cuenta la temática de este año, "In America: An Anthology of Fashion", y los clásicos temas "preppy" que tan bien reimagina el Sr. Browne, cabe preguntarse si no le habría pedido que desfilase en este momento la gran anfitriona Anna Wintour.


Colección Thom Browne Otoño 2022 - FashionNetwork.com


Para afianzar la teoría, en una pasarela repleta de fantasía, el diseñador, a través de un locutor, invitó a los presentes a plantearse por qué habían venido a la Gran Manzana, la ciudad más grande y concurrida de Estados Unidos, y quiénes querían ser allí. De este modo, el diseñador planteó el desfile para examinar diferentes "tipos", con piezas de franela de lana y mercería para hombres y con temas de animales juguetones, centrándose en el querido oso de peluche.
 
El escenario situado en el gran pabellón del Javits Center, en la zona de la granja, estaba ambientado con hileras de osos de peluche vestidos de gris y sentados en sillas en miniatura. Esta escena hizo que el público se preguntara inicialmente si representaba el Another Brick in the Wall de Pink Floyd o de Oz, por sus matices de colegio inglés. El diseñador se refería a los 500 osos como "chairbears" (presumiblemente un juego de palabras con Care Bears) en el comunicado. La silla más grande de lo normal, situada en la parte delantera, estaba reservada para un gran oso de peluche que ejercía de maestro de ceremonias y llevaba guantes y botas de peluche además de un gigantesco sombrero de copa con la cara de un osito de juguete.

Su forma de saludar a la multitud recordaba a los soldados de juguete de FAO Schwarz que recibían a los invitados, o a un desfile de Macy's con temática de osos. La verdadera inspiración era la escena de la isla de los juguetes rebeldes de la película de animación Rudolph el Reno de la Nariz Roja.


Colección Thom Browne Otoño 2022 - FashionNetwork.com


Las modelos que abrieron el desfile llevaban bolsos de Thom Browne que se alargaban hasta convertirse en un solo bolso enorme que obligaba a llevarse entre varias personas, cada una de ellas luciendo las magistrales creaciones de sombrero de copa de Stephen Jones. Quizás en alusión a la forma en que los neoyorquinos se apoyan unos a otros en tiempos de extrema necesidad, como la pandemia de Covid-19.
 
Los modelos que aparecían en la primera parte del desfile imaginaban a un neoyorquino unisex con faldas para todos. Se mezclaban y combinaban con los tweeds de lana y los cuadros de Browne, a modo de pantalones debajo de la falda, camisas o chaquetas, y también había corbatas de seda en distintos colores para ampliar las alocadas combinaciones textiles.

Incluso vimos zapatos de cordones con plataformas enormes combinados. Parecía que Browne quería adoptar un estilismo de gabardina, en lugar de su famosa chaqueta ajustada. Los estilismos iban avanzando hacía tamaños desproporcionados y el diseñador pronto se vio en una encrucijada filosófica de diseño.

Aunque el primero grupo era exagerado, fue en el segundo donde el diseñador dio rienda suelta a su inhibición de diseño. Una voz sobre la banda sonora presentaba los "juguetes", que fue donde los looks fantásticos cobraban vida mientras la música pasaba de la melancolía a un ambiente festivo de aire retro. Un enorme estilismo de crinolina creaba una forma de triángulo sobre el modelo de unos 3 metros de diámetro.


Thom Browne Otoño 2022 - FashionNetwork.com


A continuación, vimos look de pinza y cola de langosta; después, un suéter en forma de bola que recordaba a una pelota de softball. Un momento, ¿ese look está inspirado en Slinky, el perrito de Toy Story? Los accesorios se hacían notar con zapatos y bolsos divertidos con forma de bloques de letras, cajitas musicales, camiones de juguetes, y hasta un laberinto de formas en el asa de un bolso. Los maquillajes poco convencionales con formas y colores diferentes recordaban al juego de pegatinas Colorforms. Los juguetes permitían a Brown explorar la idea de la exageración, ya fuera mediante formas bulbosas en un vestido, tejidos de punto gigantescos, puntadas de látigo, o mangas de camisa que prácticamente llegaban a barrer el suelo.
 
Para el final, como suele ser habitual en los desfiles de Thom Browne, los modelos salieron por parejas, se detuvieron en la pasarela y se giraron para mirarse frente a frente mientras el locutor los invitaba a encontrar su verdadero yo. Fue un momento conmovedor, aunque ligeramente desagradable, que quizá pretendía ayudar a algunos a revivir esos momentos incómodos de autodescubrimiento.

O para imaginar a los neoyorquinos, en circunstancias normales, dirigiéndose a un desconocido y empezando a charlar con él. En ese momento, el maestro de ceremonias inició un playback de la canción A Moment Like This de Kelly Clarkson, y tuvo un momento “drag” que rozaba la autocomplacencia mientras acompañaba al sonriente diseñador a hacer una merecida reverencia.

Copyright © 2022 FashionNetwork.com Todos los derechos reservados.