×
Por
AFP
Traducido por
Hernandez Sebastian
Publicado el
25 oct. 2022
Tiempo de lectura
3 minutos
Compartir
Descargar
Descargar el artículo
Imprimir
Imprimir
Tamaño del texto
aA+ aA-

Los textiles portugueses, duraderos y económicos, vuelven a estar de moda

Por
AFP
Traducido por
Hernandez Sebastian
Publicado el
25 oct. 2022

Después de la ola de deslocalizaciones de la década del 2000, la industria textil portuguesa ha recuperado su dinamismo, convirtiéndose en un actor importante en Europa gracias a su flexibilidad y mano de obra relativamente barata, combinadas con un esfuerzo por innovar centrado en el medio ambiente.


Albertina Maria Faria Reis, líder de la empresa Riopele - Site de l'entreprise


Cerca de Vila Nova de Famalicao, en el distrito de Oporto (norte), la fábrica de Riopele está inundada del ruido ensordecedor de 200 máquinas de coser de última generación que operan a un ritmo constante las 24 horas del día, los siete días de la semana.

Nuestros puntos fuertes son "la capacidad de respuesta y la adaptabilidad", dice el ingeniero José Rosas frente a una tableta digital que le permite seguir la actividad del enorme taller en tiempo real.

Una de las joyas de una industria arraigada en el valle del Ave, que lleva el nombre del río que atraviesa la región textil, la empresa fundada en 1927 y sus 1000 empleados vuelven a enfrentar un altísimo nivel de pedidos tras el respiro provocado por la pandemia del Covid-19.

Cada día, la fábrica produce unos 40 000 metros de textiles, el 98 % de los cuales se destinan a la exportación. Entre sus clientes se encuentran grupos como la española Inditex, propietaria de Zara, la francesa SMCP (Sandro, Maje, Claudie Pierlot y Fursac) o la marca estadounidense Tommy Hilfiger.

Esta clientela valora una "capacidad de diferenciarse" de la competencia extranjera, explica a la AFP la directora del grupo Riopele, Albertina Reis, citando su capacidad para utilizar "nuevas técnicas" de producción sostenible sin comprometer la "estética".

"Portugal tiene la ventaja de tener una mano de obra que sigue siendo competitiva" para "ofrecer productos de calidad a precios razonables", añade Alberto Paccanelli, presidente de la Confederación Europea de la Confección y los Textiles (Euratex), que celebró su congreso anual en Oporto a mediados de octubre.

Sin embargo, el sector viene de pasar por un momento sin precedentes. Conmocionado por la deslocalización de empresas a Asia para reducir sus costes de producción, entre 2000 y 2015 perdió cerca de 100 000 puestos de trabajo de los 235 000 identificados al inicio de este periodo.


Récord de exportaciones



Desde entonces, el sector ha vuelto a contratar en un país donde el salario mínimo es actualmente de 705 euros mensuales durante 14 meses, uno de los más bajos de la Unión Europea, después de los países del Este.

La exportación de productos textiles portugueses, que encuentran sus principales compradores en España y Francia, alcanzó la cifra récord de 5400 millones de euros el año pasado, gracias a un aumento del 16,4 % anual, según la Asociación Textil Portuguesa (ATP), que espera lograr un desempeño aún mejor este año.

Este éxito no solo se explica por los bajos costes de producción, sino también por la capacidad del sector para "adaptarse al mercado" que, tras las perturbaciones por la crisis sanitaria, ahora prefiere "cadenas productivas de proximidad", explica el presidente de la ATP, Jorge Machado.


El fabricante textil Riopele, en el norte de Portugal - Site de l'entreprise


"Las compañías también entendieron que había que encontrar soluciones y asociaciones para conciliar el desarrollo sostenible y la competitividad", el tema central del congreso de Oporto, agregó.

Para hacer frente a este desafío, la región de Vila Nova de Famalicao cuenta desde hace unos 30 años con un instituto tecnológico para el textil y la confección (Citeve), que trabaja sobre nuevas fibras producidas a partir de materiales reciclados o tintes a base de productos naturales.

Sin embargo, el aumento de los precios del gas y la electricidad a causa de la guerra en Ucrania está afectando gravemente a un sector que requiere de grandes cantidades de energía para operar.

A pesar de las ayudas de varios miles de millones de euros anunciadas por el Gobierno portugués para apoyar a las empresas, los fabricantes textiles piden un plan coordinado a nivel europeo para evitar distorsiones de la competencia.

Esto "evitaría crear competencia" entre los países europeos, observa también el director general de Euratex, Dirk Vantynghem.

En Riopele, el grupo lleva varios años intentando reducir el coste de su consumo de electricidad; un 22 % de la electricidad consumida por la planta procede de fuentes renovables.
 

Copyright © AFP. Todos los derechos reservados. La reedición o redifusión de los contenidos en esta pantalla está expresamente prohibida sin el consentimiento escrito de AFP.