McCain y Obama siguen fieles a su "look", pero los "vices" han cambiado

Anna Giralt

Washington, 16 oct (EFE).- Los candidatos a la presidencia de EEUU, a tres semanas de las elecciones, siguen fieles a su "look" inicial pero sus "vicepresidentes" han claudicado en un caso ante el "bótox" y en otro, frente al peluquero.

En el 2004, el candidato demócrata John Kerry, quién según los expertos, se inyectó 'botox' para rejuvenecer su apariencia dio que hablar en la campaña.

Quizá por eso esta vez, los asesores de ambos candidatos no han considerado necesario retocar su imagen.

Obama sigue fiel a su figura sonriente y a su traje oscuro, indefectiblemente combinado con camisa blanca y corbata lisa o rayada de tonos rojizos o azules grisáceos, según la ocasión.

Es una imagen sin riesgos que ha acompañado al senador de Illinois durante toda su carrera política.

Desde su fotografía en la página web del Senado al primer "caucus" -reuniones de electores que eligen a sus favoritos en votaciones informales- en Iowa en enero de 2008, pasando por el discurso oficial como candidato demócrata el pasado agosto en Denver o los dos debates televisivos que ha sostenido con McCain, la estética ha permanecido intacta.

Lo mismo se puede decir de su rival, el republicano John McCain, reconocido rápidamente por su afición a las camisas de grises o azules pálidos que usualmente combina con trajes oscuros.

Quizás el toque más variable del 'look' clásico del senador de Arizona lo conforma la elección de las corbatas, en más de una ocasión desacertadas o de tonos excesivos.

Una corbata de satén dorado fue la elegida por el candidato republicano en su discurso de nominación en la convención republicana de Minesota. En su primer debate con Obama, fue roja de rayas, criticada por su bisbisear en la pantalla.

Pero cuando hablamos de los candidatos a la vicepresidencia del país las cosas cambian completamente.

En apenas tres meses, el demócrata Joe Biden y la republicana Sarah Palin han ido puliendo paulatinamente su imagen, en un intento de actualizar su imagen o rejuvenecerla.

A principios de octubre, el diario New York Post publicó un artículo en el que un cirujano plástico aseguraba que el senador de Delaware se había inyectado 'botox' en el contorno de los ojos, hecho desmentido rápidamente por el portavoz de Biden.

Cierto o no, los demócratas no pueden negar que en las últimas semanas la imagen de su candidato a la vicepresidencia aparece rejuvenecida. Pero su característica sonrisa sigue igual de blanca y radiante.

Y llegó el turno de Sarah Palin. Todo un punto y aparte en la historia de las presidenciales estadounidenses, sobre la que se podrían escribir varios tomos enciclopédicos.

Tan comentada resultó su elección como compañera de fórmula de John McCain como el 'look' de la gobernadora de Alaska, segunda finalista de un concurso de belleza estatal en 1984 y que, a pesar de sus cinco hijos, mantiene una atractiva figura.

Pero atrás quedan ya las ondas descontroladas y los recogidos con excesivo volumen al estilo de los años 90 que marcaron las primeras apariciones de Palin. Ahora, su melena está más cuidada y lisa, y sus mechas, mucho más pronunciadas.

Incluso su comentado moño, si bien mantiene el volumen, ha perdido los rizos que le caían por doquier. Ahora cuando está recogido, el moño sigue siendo alto, pero ordenado.

El refinamiento de la imagen de la republicana también se ha hecho notar en las chaquetas de sus trajes, ahora más cortas y en muchas ocasiones, con cinturón. Nada que ver con el aire provinciano de su indumentaria de hace seis semanas.

Con un poco menos de peso por el estrés de la campaña, la gobernadora de Alaska sigue fiel, sin embargo, a sus gafas -unas "kawasaki" rectas, sin moldura- que eran lo más moderno de imagen cuando saltó a la arena política nacional.

Y también mantiene su fidelidad a las faldas rectas y cumplidas, así como a los tacones de aguja que ayudan a estilizar todavía más su figura.

Cuando faltan menos de tres semanas para las elecciones del 4 de noviembre, queda por ver si Biden volverá a fruncir el ceño -ahora parece que el "bótox" no le deja arrugarlo- y si Palin, por ejemplo, se cortará el pelo.EFE

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