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24 ene. 2023
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Repensar los eventos: ante la guerra, arte y creatividad en apoyo de Ucrania

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24 ene. 2023

Cuando la georgiana Sofia Tchkonia decidió, en 2014, colocar Tbilisi en el mapa de la moda mediante una fashion week propia; la emprendedora formada en cine no podía imaginar el camino que iba a discurrir su proyecto. Después de años dedicada a la promoción de la moda local en el extranjero y a la organización de una pasarela de la mano de Mercedes-Benz, la directora había conseguido suscitar la atracción internacional por la cultura y la gastronomía georgiana alrededor de una escena de diseñadores y de creativos hasta entonces únicamente relacionados con Demna, el talento nacido en Sujumi que se encuentra al frente de la dirección creativa de la maison Balenciaga desde hace 8 años.


La emprendedora Sofia Tchkonia




Tras el golpe de la pandemia, que forzó el salto del evento al canal digital y a la búsqueda de una nueva ubicación, Tchkonia decidió extender su labor fuera de las fronteras georgianas y organizar la primera edición del evento de fusión entre moda y cultura “Kyiv Fashion & Art Days”, a finales de 2021 en la capital ucraniana. Solo un par de meses más tarde, Rusia comenzó su invasión de Ucrania cambiando el curso de la historia… y la forma de entender los roles y los eventos en la industria de la moda.

“No podía quedarme de brazos cruzados ante la situación que está viviendo el mundo”, afirmó Sofia Tchkonia sobre la evolución su labor desde el pasado mes de febrero, cambiando el front-row de los desfiles por el apoyo en la frontera polaca a los refugiados, el activismo en redes sociales o la organización de eventos en apoyo del pueblo ucraniano, como es el caso de la réplica de sus jornadas de diseño en Kiev durante la pasada Semana de la Moda de Nueva York. Sin duda, una cuestión lleva meses sobrevolando la industria: encontrar la forma adecuada seguir adelante con el apoyo adecuado, sin ignorar la crudeza de una guerra que aún no ha concluido.

De las fashion weeks al universo del arte: el futuro híbrido de los eventos



Así, antes de ponerse al frente de la organización de la primera MBFW Tbilisi post-pandémica, que regresará a la capital en primavera, la georgiana apostó por un evento cultural en apoyo a Ucrania. Una alianza creativa, llevada a cabo de la mano del coleccionista y creador de la Kyiv Art Week International Festival y la Kyiv Art Fair, Eugene Bereznitsky; y el especialista en arte y promoción de la cultura ucraniana, Serge Kerbitskyi. Celebrada el pasado mes de noviembre y organizada con solo 2 meses de antelación, la cita solidaria reunió a artistas de diversas disciplinas procedentes de ambos países y reivindicó el papel de la creatividad como herramienta para luchar contra la propaganda, colocar “lo importante” en la agenda mediática y, ¿por qué no?, intentar curar heridas.



MonumentoChronicle of Georgia - FNW



“El proyecto nació como idea de adaptar el concepto de Art Week a un formato interdisciplinar que podremos replicar en diversas formas en el futuro. Intentamos ser abiertos y pedagógicos para acercarnos a una audiencia más amplia y menos selectiva que la del arte contemporáneo”, explicó Eugene Bereznitsky durante una visita a la exposición efímera en la antigua fábrica de Coca-Cola de Tbilisi.

El inmenso espacio industrial acogió conciertos de música clásica y tradicional, las creaciones de cerámica en directo de Gorn Ceramics, las esculturas performáticas en llamas del ucraniano Roman Mykhailov, las pinturas coloristas de Levan Songulahvili, las piezas sonoras del georgiano Giorgi Gogoladze o incluso los retratos de Putin o Hitler en su versión de niños dictadores, firmados por el colectivo local independiente Fungus Project, habitual colaborador en las fashion weeks de la capital; una serie de cuadros con estrellas que se van desvaneciendo en referencia a la caída de la Unión Soviética y una videocreación que recogió a soldados ucranianos en la frontera, siendo celebrados con la actuación de una Marilyn contemporánea.

Lucha cultural por la paz



Sobre las alianzas necesarias entre ambos países, Bereznitsky tiene las ideas claras. “Tenemos que tejer lazos entre nuestras culturas. Compartimos la misma experiencia histórica, los mismos frentes y enemigo”, reflexiona el experto en arte alrededor de las inevitables sinergias. Y añade: “Es fundamental luchar desde un plano cultural puesto que el arte es un mecanismo fluido para llegar a tocar al público. En ocasiones, es fácil utilizar la cultura popular con fines propagandísticos, algo que Rusia ha trabajado desde siempre. En cambio, es más difícil manipular la cultura y la creatividad”. Además, el arte ha funcionado como forma de acoger temporalmente a un buen puñado de creativos ucranianos que, en plena guerra, legalmente no tienen derecho a abandonar el país.


La obra lleva el sello del street artist francés JR - FNW



La obra del street artist francés JR, reconocido por las impresionantes fotografías en blanco y negro que se apropian de forma efímera de monumentos célebres, es un ejemplo de ello. Para la ocasión, el creativo callejero colaboró, en el marco de su proyecto por la celebración de la diversidad de comunidades en el mundo “Inside Out”, con la fotógrafa de bodas ucraniana Marina Karpiy, responsable de 128 retratos de niños en blanco y negro.

Imágenes que inmortalizan los rostros de refugiados, la gran mayoría procedentes de la guerra en Ucrania y algunos que reflejan la invasión rusa en Georgia, en el año 2008. Miradas perdidas impresas en formato XXL que fueron cuidadosamente colocadas en el suelo empedrado del inmenso monumento   que preside la ciudad de Tbilisi desde una montaña. 16 inmensos pilares que rondan los 30 metros de altura, instalados en 1985, que narran la historia milenaria del país y han servido como telón de fondo del homenaje a las víctimas de la guerra.


Las exposiciones combinaron las obras de artistas ucranianos y georgianos - FNW



Asimismo, el festival artístico también celebró la música y la danza con dos ballets, uno de ellos organizado en el club de culto Bassiani. Un local de música tecno situado en el espacio deportivo Dinamo Arena, concretamente en una antigua piscina soviética, convertido en uno de los centros de referencia de la cultura de la capital y en un lugar seguro para el colectivo LGTBI+.

En esta línea de defensa pacífica del pueblo ucraniano y los derechos humanos, combinada con el impulso de la escena artística y de moda, Sofia Tchkonia volverá a organizar la MBFW Tbilisi la próxima primavera. Sin duda, un proyecto al que seguirle la pista para entender la evolución y las tendencias de la escena creativa en los márgenes del mainstream.

 

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