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Schiaparelli trae un americano a París

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today 1 jul. 2019
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No hay nada que la moda ame más que los debuts. Uno podía palpar la expectativa este lunes por la mañana en el desfile de Schiaparelli debido al debut del tejano Daniel Roseberry.


Schiaparelli - Otoño- Invierno 2019 - Haute Couture - París - © PixelFormula


En los exteriores del Pavillon Cambon, los paparazzis estaban frenéticos con la llegada de Celine Dion y su séquito. Al interior, las luces se apagaron y Roseberry dio inicio al show al tomar asiento en un escritorio de dibujante en medio de la oscura pasarela. En los altavoces se escucha el sonido del metro de Nueva York.

“El dibujo es donde comienza la costura. Y esta colección comenzó en un pequeño y sucio estudio en Chinatown en septiembre”, explicó el barbudo Roseberry después del desfile.

Antiguo discípulo de Thom Browne, donde pasó más de una década, el tejano aprendió de Browne que un show debe ser también un trabajo de arte. Y como Browne, también tiene mucha confianza en sí mismo.


Schiaparelli - Otoño- Invierno 2019 - Haute Couture - París - © PixelFormula


El desfile abrió con una docena de looks de día con una diferencia. Los blazers con cortes impecables y los redingotes magníficos de regimiento eran usados con un corsé de color carne y medias, con una capucha metalizada encima. Las parkas venían en verde y eran completados con una doble cola. Los vestidos de cóctel en color peltre y en cuero terminaban por debajo del pecho de una modelo que llevaba una serpiente dorada inmensa alrededor del cuello.

Para la noche, Roseberry inyectó los toques surrealistas de Schiaparelli, desde el estampado animal hecho con pequeñas piedras hasta el increíble pañuelo que se convertía en sombrero. Daniel también produjo un par de sensacionales vestidos-jaula hecho con hebras de cristal y asociados con chaquetas. Al final, impresionó con varios vestidos gigantes, como si fueran inmensas obras de algodón de azúcar.


Schiaparelli - Otoño- Invierno 2019 - Haute Couture - París - © PixelFormula


“Básicamente pasé el mes de diciembre caminando hasta el amanecer, a mediados del invierno en Nueva York hacia mi estudio. Y en cuatro semanas completé una propuesta para Diego della Valle y para la primera colección, y es básicamente donde estamos”, detalló Roseberry a FashionNetwork.com durante una presentación previa al desfile.

Roseberry es claramente un gran diseñador, y, remarcablemente tras solo una temporada, un modisto al mando de su taller.
Daniel es el tercer diseñador a cargo de Schiaparelli desde que el multimillonario italiano Diego della Valle adquiriera la moribunda marca. Roseberry ha sido el más exitoso de los tres. Hoy en día, Schiaparelli fue de repente relevante y moderna otra vez.

También fue competitiva. La elección de la locación no podía pasar desapercibida para Chanel, cuya fundadora Coco fue la gran rival de Elsa Schiaparelli. Daniel presentó su show en la misma calle que la histórica flagship store de Chanel.


Schiaparelli - Otoño- Invierno 2019 - Haute Couture - París - © PixelFormula


Dicho eso, cabe resaltar que Roseberry sufrió uno de los defectos de sus predecesores: la falta de una buena edición. Schiaparelli tenía una imaginación tan fértil que su ADN es inmenso, por lo que sus sucesores han luchado con los códigos de la casa sin dominarlos realmente.

Nacido en Dallas, Roseberry se mudó a Nueva York hace 13 años para estudiar diseño en el Fashion Institute of Technology (FIT), antes de unirse a Thom Browne recién egresado. Sin embargo, podría considerar el hábito de Thom de crear colecciones finamente pulidas, a menudo hechas esencialmente de sólo dos telas.
 
Daniel pasó una prueba de fuego esta mañana haciendo su debut personal en la pasarela ante el jurado más duro de la moda: los editores, críticos y estilistas de la Alta Costura parisina. Esta era una colección muy inteligente, rica e inventiva. Sin embargo, aunque estaba repleto de fintas estilísticas, no alcanzó a dar un knock-out.