Topshop sale de España y los analistas afirman que el precio ha sido el problema

La noticia del cierre de los cuatro puntos de venta de Topshop en España aumenta la presión sobre la cadena de fast fashion, después de que la franquicia de la compañía en Australia y Nueva Zelanda fracasara a principios de año.


Topshop

Los problemas de la marca británica en España se han visto subrayados, aún más, en comparación con el éxito, inagotable, en el país de las diferentes marcas del grupo Inditex, con Zara a la cabeza.

Topshop ha cerrado ahora su tienda en Barcelona, el único local propio de la marca, al igual que ha hecho con sus tiendas en Madrid, Marbella y Granada, operadas a través del socio local Glasak, quie se ha visto obligado a entrar en concurso de acreedores tras el anuncio. Las noticias llegan después de que el negocio de la marca británica en España registrara pérdidas en 2016 de 400.456 euros, una caída del 8% hasta los 6,01 millones de euros, después de haber registrado un pequeño beneficio el año anterior.

Topshop ha estado presente en España desde 1999, aunque, según indica Glasak en el último balance, además de detallar las pérdidas, la marca nunca acabó de conectar con el consumidor español. Informes puntuales también sugieren que la marca estaba considerada de gama inferior.

El cierre de los las tiendas en España están muy lejos de la confianza de la marca de hace un año. La tienda de Granada abrió a finales del pasado año y Arcadia renovó su contrato de Topshop con Glasak por 10 años más poco antes de la apertura. Asimismo, los socios afirmaron que tenían previsto abrir nuevos puntos de venta.

Los analistas consideran que el precio ha sido el problema

En este contexto, no es fácil entender cuál ha sido, el problema de Topshop en España. En Australia se criticó que el producto, previamente seleccionado en Londres, no era adecuado para el mercado local. La proximidad geográfica de España con Reino Unido y su estilo europeo debería haber sido capaz de dejar a un lado las diferencias climáticas.

En esta situación, parece posible que el precio fuese el problema principal, en un mercado en el que es muy importante. Con altas tasas de desempleo entre los jóvenes y sufriendo aún las olas de la crisis financiera, el precio se posiciona como un factor muy importante a la hora de consumir moda entre la sociedad española. El consumidor actual cuenta con muchas más opciones de moda asequible que cuando la marca británica llegó a España.


Topshop


Los productos de Topshop se vendían en España a un precio algo superior que sus competidores directos Zara y H&M. Además, los analistas indican que los jóvenes españoles prefieren optar por las plataformas de moda online como Asos, Missguided y Boohoo para seguir las tendencias actuales con, además, precios inferiore. Asos ha invertido importantes cantidades de dinero en adaptar sus precios a los diferentes mercados internacionales y se ha preparado para sacrificar el beneficio con el fin de aumentar las ventas.

La posibilidad de que Topshop vuelva al mercado español quedará en manos de su aún nuevo equipo directivo. El ex ejecutivo de Burberry Paul Price está ahora a la cabeza de Topshop y el ex consultor de moda David Hagglund al mando del control creativo. Este nuevo cuadro significa que, en los próximos meses, se pueden esperar grandes cambios por parte del retailer.
 

Traducido por Natalia Carrazon

Copyright © 2018 FashionNetwork.com Todos los derechos reservados.

Moda - Prêt-à-porterModa - OtroDistribución
SUSCRIPCIÓN A LA NEWSLETTER